Bañistas en las islas griegas

Cómo me gusta recordar…quizás ya lo sabéis.

Sobre todo me gusta recordar los viajes que he hecho, las ciudades que he conocido, y los colores y la luz de otros sitios. Y color azul y luz, mucha luz es lo que tienen las islas griegas. He estado dos veces y sé que repetiré mil veces más. La primera vez viajé con mi chico por una docena de islas con mochila, casi tres meses de viaje muy intenso. La segunda vez, hace un par de veranos, ya sin mochila y con amigos. Inolvidable, no puedo decir más, compartir algunos rincones con amigos es genial, pero es que además las islas griegas son sencillas, sí sencillas, comparadas con cruzarte Indonesia o pasar un verano en Tokio, Grecia es “back to the basics”, el desayuno, la playa, el baño, el chamizo para comer, la sombre para la siesta, la playa de la tarde, el baño de la tarde, la cervecita de la tarde, el chamizo para cenar y las conversaciones con los amigos por la noche, básico, no hay nada más que hacer, bueno sí lo habrá, pero yo en las islas griegas busco justo esto, que decidir si como pulpo secado al sol o sardina a la brasa sea la decisión más importante del día.

Pero es que además las islas se dejan fotografiar, están muy bien diseñadas, son coquetas, con la paleta cromática más mediterránea del mundo, azul y blanco hasta morir, roto de vez en cuando por el verde y el rosa de una buganvilla, y como no el color de la tierra seca, de la arena, de la roca, el que trabaje con colores y paletas cromáticas me entenderá.

Aquí os dejo una colección de bañistas en una playita de una isla griega, no digo ni el nombre de la isla ni el de la playita, me lo guardo como un secreto no sea que la próxima vez que vuelva esté hasta la bandera (de hecho no había bandera, no había nada más que estos “veintipico” bañistas).

Bañistas en las islas griegas por Ariadna Rivera

Bañistas en las islas griegas por Ariadna Rivera

Si queréis ver el resto del viaje lo podéis ver aquí. Y estas otras están hechas con el teléfono.